EL HOMBRE CONFUSO

La pregunta que suena en mi cabeza

No tengo conciencia de cuando me di cuenta de que era gay. Tampoco es que hubiese pensando alguna vez que no lo era. Un día simplemente ocurrió. No tuve una epifanía, no vi pasar mi vida delante de mis ojos, ni siquiera viví un momento de confidencias y revelaciones. Simplemente pasó. Tardé muchísimos años en pronunciarlo en voz alta. Sobreviví como pude. Aprendí esta técnica tan depurada de pasar desapercibido. Mezclarse en la multitud para que nadie te señale. Sí recuerdo la primera vez que conocí a otro gay. Fue en un bar y me lo preguntó a bocajarro. ‘Eres gay, ¿no?’. Y yo dije que sí. Por dentro un fuego me recorría las entrañas. Recuerdo salir a la calle un rato después, camino a casa, y pensar ‘lo he dicho’. Y sentirme feliz y liberado. Ya no había vuelta atrás. Ahora empezaba mi vida. Qué triste pensar lo que había dejado pasar durante tanto tiempo. Qué duro haber perdido una juventud que nunca volverá.

Lo que no imaginé en aquella vuelta a casa arropada por el frío de la noche era que había sido solo mi primera vez. Lo repetí con amigos, con muchos, con conocidos, con gente que se cruzaba por mi vida sin pensar. Lo hice con mi familia y sufrí. Lloré, maduré una década de golpe y aprendí que era mucho más fuerte de lo que me pensaba. Y la historia continuó. Cada vez que me enfrentaba a una novedad volvía la salida del armario y aquel fuego en el estómago. Y aprendes a convivir hasta que llega un punto en el que no te importa. O haces como que no. O ni siquiera ya tienes que hacer. Y te asumes, te vuelves a construir e intentas comprenderte. Y das cuenta de que las cosas han pasado rápido, que tienes 38 años y que no has elegido prácticamente nada de lo que has hecho hasta ahora. Que ya no eres joven, que nadie te ha enseñado a envejecer y que la falta de referentes vuelve a instalarse en tu vida. ¿Y ahora qué? La pregunta que no para de sonar en mi cabeza.

A lo largo de los años hemos pensado muy poco en nosotros. Tal vez hemos estado demasiado ocupados en vivir, en encontrar un lugar, en reivindicar nuestra posición. No es para menos, la verdad, pero hemos perdido la mano. No nos hemos escuchado, no nos hemos detenido a explicarnos qué significa ser gay, cómo nos afecta, qué vamos a hacer a partir de ahora. Cómo hemos llegado hasta aquí, qué camino nos queda por recorrer y cómo vamos a hacerlo. Hemos apartado la mirada y hemos intentando encajar. Y lo hemos conseguido pero pasando por su aro. Y ahora vuelven las amenazas, los miedos y la lucha. Nos hemos dejado engañar y han hecho con nosotros lo que han querido. Nos ha sobrado soberbia y nos ha faltado autocrítica. Hemos dejado que nos pasen por encima y no hemos sabido reaccionado. Nunca es demasiado tarde hasta que deja de serlo y no parece que vayamos a hacer nada al respecto.

Ser gay condiciona cada uno de los aspectos de mi vida. Es una realidad. Condiciona la forma en la que me integro en la sociedad y en cómo esta interactúa conmigo. Condiciona la relación con mi familia, con mis amigos, con mi trabajo. Condiciona mis derechos, condiciona mi futuro, condiciona lo que soy. Condiciona mis salidas a la calle, mis visitas al médico, mis charlas sin mayor repercusión que llenar el tiempo. Condiciona la forma en la que me expreso, mis intereses, mi bagaje cultural. Condiciona mi sexualidad, mi cuerpo y mi estabilidad mental. Condiciona mi felicidad y mis sufrimientos. ¿Cómo voy a obviar una parte tan importante de mi existencia? ¿Cómo no nos hemos esforzado en conocernos mejor? ¿Cómo no voy a poner el foco en algo que acaba reconociéndome como persona, como ser humano? Pretender lo contrario sería volver al engaño, a la confusión. Darles la razón cuando decían que no podía ser, que teníamos que ser normales. Normales. Qué dolor.

3 comentarios el “La pregunta que suena en mi cabeza

  1. Kesar
    02/05/2021

    Espero que encuentres tus respuestas.
    Me duele escuchar la palabra «normal» cuando se refieren a personas.

  2. Enric
    02/05/2021

    Bravo!!!!! tu clarividencia, honestidad y claridad en los conceptos, hacen de este documento algo gráfico, claro y directo de los aspectos más fundamentales den la sexualidad gay.

    Gracias por tu claridad, poética y vision de nuestro colectivo.

    Un abrazo.

    Enric.

  3. Minga Millón
    03/05/2021

    Ay yo verdaderamente me confundo un poco , nací marica al 💯 X 💯 y te leo desde hace bastante tiempo pero nunca mi vida fue ese marica de angustias y penares
    La familia lo sabe o se lo imagina , ellos a lo suyo y yo a lo mío
    Los amigos a veces se habla de eso , otras no pero no define la amistad que nos tenemos
    Al final nunca esos normales heterosexuales hombres mujeres y demás nunca sienten la urgencia de estar predicando que les gustan las vaginas , los penes y demás
    Que siempre si eres persona agradable vas a caer bien y si eres una pasa de puerco pues serás mirada como tal
    Creo que las maricas cada día tienen más deseos de ser aceptadas pero no se aceptan a sí mismas
    Y escribes bonito , todo muy bien pintado con la palabra
    Saludos desde muy lejos

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Esta entrada fue publicada el 02/05/2021 por en Uncategorized.

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