EL HOMBRE CONFUSO

Día 13 – Confuso y el misterio de las albóndigas de setas

cc0d3be5c568c4e056b826b28557925c

Una semana y media haciendo ejercicio y ya me he enganchado del cuello. ¿A qué es bonito el deporte? Tus muertos. Bueno, venga, vale, todo ha sido culpa de ponerme a ver ‘Élite’ en la cama así con el cuellito medio girao. Me ha bastado un episodio para quedarme lesionado. Como esto me impida hacer mis rutinas mañana vas a ver tú. No he venido yo a este confinamiento para terminar saliendo de él con kilos de más y el pelo hecho un asco. Para eso me valía cualquier día, la verdad. Con la cuarentena y el encierro a la gente le ha dado por comer. Que si pipas tijuana, que si carretillas de chocolate, que mira estos donetes que ricos. No a mí, ¿eh? Yo sigo mi dieta marcial y he renunciado a la merienda. Ojo cuidado, a la merienda. Entre eso y que tengo las cervezas encerradas bajo llave me sorprende que siga manteniendo la cordura. Por si alguien tiene dudas, todas las personas de las que hablo son reales. Tan solo mantengo su anonimato para protegerles y poder contar todas sus miserias sin que los demás se burlen. Cuando publique el libro lo desvelaré todo. Ay, mi pobre cuello, ¡qué mal habrá hecho!

Al bueno de B. le ha dado hoy por ponerse a hacer unas albondigas de setas y alubias. Que hay que tener valor y un estómago a prueba de bomba. Con cuatro Mahous entre pecho y espalda se ha decidido a cocinar mientras su compañero de confinamiento hacía un conferencia con China. Debe ser la excusa que hay que poner para tener un ratito de intimidad. De repente y no sé muy bien por qué, ha empezado a compartir los avances de sus albóndigas. Que si un plato lleno de col (¿?), que si aquí en este piso no hay un maldito rallador, que si he triturado la col con un tenedor (¿?), que si mirad qué mala pinta tiene esta pasta marrón (¿?), que si son las cuatro y sigue hablando con China, que si a este ritmo vamos a comer a las seis de la tarde, que si ya se me ha quitado el hambre y necesito otra cuarentena para recuperarme del esfuerzo. No sé muy bien qué ha pasado con las albóndigas, con la conferencia, con China y con su estómago. ¿A quién se le ocurre mezclar col y alubias? Pobres vecinos. Con estas medidas seguro que el coronavirus no se atreve a llamar a su puerta. Ni el coronavirus ni nadie, claro.

Mi amigo S. ha cumplido hoy también años. ¿Pero qué pasa con marzo? Lo ha celebrado dándole de comer arroz a sus nuevas amigas: unas palomas. Cada vez que hablo con alguien acaba sonando en mi cabeza lo de ‘tan joven y ya como vaca sin cencerros’. Dice que ya tienen una hora establecida de visita y que se quedan esperándole hasta que llega para darles de comer. Madre mía, la de lexatin que vamos a necesitar a la salida. Me cuenta que se ha puesto a hacer ejercicio con el profesor este chulazo de OT que ahora tiene un programa en la tele. Pues no dice el tipo que hay que meterse una garrafa de cinco litros en una mochila para hacer ejercicio. Mira, de verdad, yo no sé en manos de quién estamos. Mi amiga G. ha empezado a salir con un chico, que es una expresión viejísima y poco acorde con la cuarentena. Hoy hemos estado intentado combinar sus nombres para crear su apodo romántico. Solo nos han salido palabras de sonidos complejos, como de tener una digestión pesada. Vamos, como de comerte unas albóndigas de setas y alubias. ¿Seguirán vivos en casa de B.? La verdad es que me preocupan.

Como no tengo bastante con agendar llamadas y chats varios, hoy me ha dado por preguntarles a mis seguidores de instagram por sus chulos favoritos. No hay nada que les guste más. Ahora tengo chorrocientos mensajes para subir porque luego, si no lo hago, se me enfadan. Lo de dar la mano y acabar cogiéndote el paquete. Ya tengo deberes para empezar el sábado. ¿No es asombroso lo bien que estoy tras trece días de confinamiento oficial? Pero, como dice pppua, qué ganas tengo de que todo vuelva a la normalidad para no quedar con gente por placer y no por obligación. ¡La de planes que voy a cancelar!

Foto: Franco Noriega, el cocinero más sexy del mundo, sujetando una piña.

Un comentario el “Día 13 – Confuso y el misterio de las albóndigas de setas

  1. Sub_urbia
    10/04/2020

    S. y yo compartimos rutinas. Las de las palomas no

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 28/03/2020 por en Diario de confinamiento, Uncategorized.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Archivos

Facebook

A %d blogueros les gusta esto: