EL HOMBRE CONFUSO

No te das cuenta

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Un poso de tristeza se me atraganta, de vez en cuando, a la altura del estómago. Noto como empuja por salir. Me recorre el abdomen, sube hacia los pulmones y baja por los brazos. La siento físicamente. De repente, desaparece. Deja de sonar esa canción en el aleatorio y todo vuelve a la calma. Miento. No es el aleatorio. La he buscado yo. No me ocurre nada pero, a la vez, me ocurre todo. Me siento en el teclado y vomito el regusto sobre cualquier texto mecánico. No sé qué quiero escribir, simplemente sale solo. Es mi forma de luchar contra el demonio. Cuidarlo y frenarlo. Tal vez debería dejar de hacerlo. Tal vez tocar fondo sea la solución a todo. Claro que el fondo da tanto miedo…

La tiranía de la felicidad como modo de vida. Nadie quiere rodearse de personas tristes. Nadie quiere verlas en sus redes. En su vida. Como si uno pudiese evitarlo. Como si callarlo fuese la mejor forma de sublimarlo. Vuelo al teclado de nuevo y trato de ponerle fin. No siempre lo consigo. Últimamente, de hecho, casi nunca. La presión vive instalada en la boca del estómago. Pasan los días y no mejora. Va y viene. Aparece y se esfuma. Puede que sea lo normal. Nadie me lo avisó. ¿Quién habla de la tristeza? Sé que no debería estar escribiendo estas cosas. En realidad, no pasa nada. El punto final y unas horas de sueño marcan la diferencia. Y vuelve el relax, los nudes en instagram y la diversión por mensaje. La ligereza vital que se escapa entre los dedos. A ver si va a ser eso.

Mi amigo Carlos me recordaba el otro día la existencia de una canción que nunca había olvidado. Solo esperaba aletargada. Desde entonces, no me la quito de encima. Sería un buen título para una novela. Esa que nunca escribo. Tan solo me gustaría ser feliz aunque no tengo muy claro cómo lograrlo. Así, desde luego, no voy a ninguna parte. Hace ya tanto que no me oigo reír y si lo intento no tiene significado. Y es que estoy en un rincón de tu corazón, no te das cuenta. Soy un polizón y espero escondido la ocasión.

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Esta entrada fue publicada el 23/04/2018 por en Uncategorized.

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