EL HOMBRE CONFUSO

Aun así

apanese Souvenirs by Karim Sadli3

Te acompañé a la estación de tren. Traías poca cosa, como siempre que viajas. Una bolsa con cuatro prendas, algún libro y el portátil. No había tablets en aquella época, o si las había, nosotros no las teníamos. Han pasado ocho años desde aquel momento pero sigo recordándolo como si fuese hoy. Hacía frío aunque no llovía. Cosa extraña, pues llevaba varios meses haciéndolo sin parar. Estuviste una semana. No llegó, de hecho. Podrías haber estado un mes y me hubiese sabido a poco. Recogiste lo que tenías y pusimos rumbo al tranvía. Cuesta arriba, girar a la izquierda, girar a la derecha y esperar. Creo que ahí ya empecé a ponerme triste. Miento. Llevaba así desde que llegaste. Sabía que te tendrías que ir en algún momento. Todo el mundo tiene que irse en algún momento. Pero, entonces, para mí, tú eras todo el mundo.

Nos quedamos de pie. Total, eran cinco minutos. Tenía que haberte acompañado hasta el aeropuerto pero no me vi con fuerzas. Tampoco me hubieses dejado hacerlo. Bajamos en la estación, cruzamos el parking y compraste el billete. Me dejabas solo. La soledad más feliz que he vivido nunca pero solo, al fin y al cabo. Me dijiste que no me pusiese triste, que el tiempo pasa rápido, más que lo que creemos y que no tenía motivo. Te dije que tenías razón. Al menos, lo intenté, ya que no era capaz de articular palabra. Nos despedimos rápido. Cruzaste las puertas, bajaste la escalera y amaneciste en el segundo andén. Me dijiste adiós con la mano. Iba a poner ‘me saludaste’, pero eso había sido unos días antes. Unos largos días antes.

Volví al tranvía y lloré. A nadie le importó. Ni siquiera a mí. Bajé un par de paradas antes para terminar el recorrido andando. Recuerdo entrar en el supermercado, el segundo que encontré ya que el primero no tenía prácticamente nada. Compré cuatro cosas que me faltaban y regresé a mi salón alquilado. A mi vida prestada. Me escribiste para decirme que todo había ido bien y que estabas esperando el vuelo. Ojalá aquel avión no hubiese aparecido. Pero llegó y se te llevó. Volví a verte dos meses después. Podrían haber sido dos años. Y, extrañamente, fui feliz en el impás. No tanto como cuando abriste la puerta. Y eso que llegué hecho un desastre. Aun así, me quisiste. Aun así, nos quisimos.

Un comentario el “Aun así

  1. Armando
    01/07/2017

    Hermoso. Podría haberlo escrito yo mismo pero, como siempre, te me adelantas. Gracias.

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Esta entrada fue publicada el 01/07/2017 por en Uncategorized.

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