EL HOMBRE CONFUSO

A propósito de Scream Queens

scream-queens-1

Opinar a lo loco es lo único que se puede hacer en internet. En eso hemos convertido este espacio libre que se nos ha dado. Aunque, claro, si lo hace cualquiera bajo el auspicio de cualquier plataforma, ¿por qué nosotros no? Hay que aprovechar el momento y cruzar los dedos para que el afán capitalista no nos termine arrinconando. Todos somos conscientes de que lo hará, y que tendremos que mudarnos a otros sitios antes de que acabemos encarcelados por un quítame de aquí estas opiniones, pero, mientras tanto, desplieguen todo su potencial y ataquen. Como si nadie les estuviese leyendo -nadie lo hace, no se preocupen-. Como si lo que saliese por su boca fuese digno de ocupar las neuronas de otra persona. Hay que ser atrevido en esta vida. Total, aquí me tienen a mí, dispuesto a hablar de Scream Queens habiendo visto tan solo el primer episodio. Pero, ¿acaso hay que estar al día para opinar? ¿Acaso tiene uno que ceñirse a la rabiosa actualidad para reflexionar? Cuando entendamos que no todo debe ir pegado al minuto, que no todo debe tener una percha en boga, ese día el mundo será un poquito mejor.

Como buen usuario de redes sociales y persona colapsada de información, el estreno de la serie de Ryan Murphy me pilló a desmano. Tanto tiempo con teasers, imágenes promocionales y demás parafernalia consiguió que le cogiese un poco de tirria y deseara olvidar su existencia. Ningún producto merece agotarnos de esa forma. Ni siquiera la vuelta de Twin Peaks. O especialmente, no la vuelta de Twin Peaks, pero eso es otro tema. De Scream Queens había muchas cosas que podían interesarme, desde la elección de la protagonista -guiño de verdad a Scream– hasta la curiosidad por la reinvención de los clichés del cine de terror para adolescentes -algo tantas veces visto que supone todo un reto-, pero, sobre todo, existía algo que conseguía ponerme los pelos de punta: el propio Ryan Murphy. ¿Cómo se enfrenta uno a otro producto salido de la mente del mayor generador de humo tóxico que existe en la actualidad? ¿Qué necesidad tenía la humanidad de volver a pasar por otro estreno abocado al fracaso? Pero aquí estamos, dispuestos a retozar en el lodazal una vez más, dispuestos a dejarnos embaucar una vez más.

Tras haber invertido tiempo y paciencia en digerir el fracaso monumental en que acabó convertida Glee -y por ‘acabó’ me refiero a la primera temporada, pues todo lo demás no fue más una forma retorcida de aleccionar a los pobres espectadores- y el sinsentido que supone cada nueva temporada de American Horror Story, a uno le quedan muy pocas ganas de depositar tiempo y cierta ilusión -sí, el romanticismo de la ficción- en una nueva serie que tiene todas las papeletas de acabar en el ostracismo antes de dar por terminada su primera temporada. Lo sé, no son más que prejuicios, pero la avalancha de posibilidades obliga a elegir y por el camino se quedan otras opciones que podrían resultar mejores. La selección natural. Yo no lo veo todo, no tengo interés en verlo todo y no le doy oportunidad a todo. Así me va, pensarán. La vida no es twitter, les respondo. Pero pese a las reticencias, acabé cayendo. Scream Queens se descargó por completo -un besi al canal que decida emitirla dentro de cuatro meses- y esto fue lo que me encontré…

La mayor virtud de Scream Queens es que es la materialización exacta del momento que estamos viviendo. Es puro 2015. Y ese, claro, es su mayor defecto. Para entender cualquier cosa que pasa en los cuarenta minutos largos del capítulo debemos vivir en 2015. Desde su ritmo frenético, diseñado para atosigar con información y evitar el despiste con los sonidos del whatsapp, hasta sus personajes estereotipados al límite y conscientes de su poca trascendencia o su concatenación de momentos diseñados para facilitar la generación de gifs, todo está pensado para usar y tirar. Lo de menos es la línea argumental o el manido conflicto entre hermandades gobernadas por rubias perfectas y las aspirantes poco heteronormativas que aspiran a entrar, algo que en Europa nos pilla lejos y que hemos visto tantas veces que ni nos sorprende, ni nos interesa especialmente. La cuestión es poder generar suficientes gifs con los que acompañar nuestros tuits. A mayor número de gifs, mayor será el éxito de la serie. Ese es el camino que han encontrado los programas de televisión y no es de extrañar que sea el futuro inmediato de las series. Scream Queens tiene su público muy claro y le da todo lo que quiere y más. ¿Chicas malas? Lo tienes. ¿Twitter? Lo tienes. ¿Una starlett con ganas de enseñar paquete? Lo tienes. Éxito garantizado.

Todo esto, desde luego, no es una crítica negativa. Es una exigencia social que se está viendo cumplida. Ahora ya sabemos que tendremos que enseñarles a las generaciones futuras para que comprendan a qué nos estuvimos dedicando durante la década de los 10. Y todo gracias a Ryan Murphy. Menos interesante es que el pobre se haya quedado sin ideas. La tristeza que le recorre a uno el alma mientras ve a Jamie Lee Curtis -en pie- haciendo una pobre imitación de lo que ya hizo Jane Lynch en Glee es digna de llanto desconsolado. Lo que puede ser el mejor fichaje de una serie que pretende rememorar el género terror juvenil se convierte, al menos en los primeros minutos, en un déjà vu inexplicable. Aquí no habíamos venido a esto. Lo mismo ocurre con las ‘inadaptadas’ que son capaces de cualquier cosa con tal de sentirse reconocidas o el fan que parece perturbado pero no, que es bueno pero no, que debemos creer que es el malo pero no. Todo eso ya lo hemos visto. Y lo peor, se lo hemos visto a él. ¿Hasta dónde debe eximirle la excusa del homenaje? ¿Todo vale si eliges bien el escudo detrás del que parapetarte? Está claro que sí.

Con todo, no crean que no me ha gustado. Sí lo ha hecho. Es entretenida, tiene momentos brillantes, sabe lo que quiere y te lo vende sin escrúpulos y caerá en el olvido tan pronto como termine. Yo, llegados a este punto, no pido más. ¿Que no es lo que esperaba de una serie llamada Scream Queens? Pues no. ¿Que es lo máximo que puede ofrecer Ryan Murphy? Pues sí. Yo, en mi infinita imaginación, había visualizado un producto que rememorara la historia de aquellas scream queens de la Hammer, las verdaderas reinas del terror y del grito, del escote generoso y de la persecución en el bosque. No estaba preparado para encontrarme con una nueva edición de Clueless. Pero, claro, también pensaba que Cámbiame premium iba a ser un programa ágil y novedoso y no una versión chapucera de Sorpresa, sorpresa. No hay nada más atrevido que la ignorancia. Y, ¿saben qué? Que toda la culpa la tiene Transparent. Me ha generado una burbuja de esperanza que se deshincha en cada nuevo estreno. Me ha hecho creer que, a partir de ahora, todo iba a ser evolución, todo iba a ser avance y felicidad, cuando la realidad es que seguimos encallados en los pezones de Julian McMahon en Nip/Tuck. ¿Y si la vida no es más que una serie de Ryan Murphy? Para eso sí que no estoy preparado.

¿Tienen que ver Scream Queens? Pues miren, hagan lo que quieran. Si no la ven, no pasará nada. Nadie les mirará raro como si se atreven a pronunciarse sobre su desconocimiento de Mad Men. Ahora, si lo hacen, háganlo entregados. Confíen en Emma Roberts, la Roberts que de verdad mola –un besi Julia-, alaben como deben a Jamie Lee y tengan claro que, en cualquier momento, la cosa puede caer en picado. Y lo hará. Como lo hizo Glee. Como lo hizo American Horror Story. Como lo hicieron tantas otras. Y nadie llorará le pérdida. Ese es el verdadero castigo.

2 comentarios el “A propósito de Scream Queens

  1. Bertoff
    07/10/2015

    Disfrutarla en el presente, esa es la verdadera razón de existir de esta serie que ya desde las primeras noticias que surgieron, cuando Ryan empezó a hablar del proyecto, quedó claro por donde iban a ir los tiros… Me fascina la sorpresa general al comprobar que no es lo que “la gente” se esperaba. Las expectativas, una vez más, nos juegan una mala pasada. Pero hay que ser inteligentes, hay que saber de donde vienen las cosas y que cabeza pensante está detrás y Ryan Murphy es sin duda el rey del flop de esta década, por lo que primero, y me repito, no entiendo la sorpresa de muchos y segundo, espero aterrado ese capítulo bisagra en el que todo comience a ir cuesta abajo y sin frenos. De momento, y como decían en el portal americano Vulture, Scream Queens es como una montaña rusa que vuela descontrolada… eso es lo que me encanta de ella. No pido argumento, no pido coherencia, a Murphy hace tiempo que dejaron de interesarle esas cosas (y agarrémonos que esta semana llega AHS:Hotel) yo sólo pido desconectar durante 40min y reir con las chorradas, clichés, pastiches, que me pueda encontrar.. el día que deje de encontrarme todo eso (y estoy seguro que llegará ese día y que de media en una serie de RM suele ser a partir del capitulo 5 ó 6..) ten por seguro que seré el primero en bajarme del carro, pero sin un ápice de decepción ya que, al fin y al cabo, sabía a lo que venía…

  2. José
    19/11/2015

    Scream Queens en un fracaso y un reverenda porquería.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 07/10/2015 por en Uncategorized.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Archivos

Facebook

A %d blogueros les gusta esto: