EL HOMBRE CONFUSO

No diga ‘homosexual’, ofenderá a sus hijos

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Leo atónito, sí, atónito, como repetiría Blanche Devereaux en ‘Las chicas de oro‘, el texto dominical de Pilar Eyre en ‘La Otra Crónica‘ -luego me acusan de que se me pasan los créditos, así que aquí los tienen- en el que relata como, antes de acudir a un plató de televisión -el de ‘Sálvame’, pero no se dejen influenciar ya de entrada-, la sentaron en un despachito y le enumeraron los temas y las palabras que no se pueden nombrar en horario protegido y superprotegido, para salvaguardar el bien de los niños que a esas horas estén aparcados delante de la tele. Como era de esperar, se incluyen todo tipo de bebidas alcohólicas, juegos de azar, enfermedades, menores y, atiendan, el término ‘homosexual’. Resulta que, para proteger la inocencia de los niños -esa misma inocencia que observa con detenimiento como los dirigentes del país roban a manos llenas sin ningún tipo de consecuencia-, no se puede hablar de homosexuales, ni siquiera citar la misma palabra. ¿Comprenden hacia dónde van los tiros?

Ya me cuesta entender que sea la televisión, las cadenas por ende, las que tengan que velar por los niños, en lugar de sus padres -que el menor, mientras está viendo la tele sólo, no caiga por descuido en un programa que pueda vulnerar su integridad, mientras, eso sí, le damos un teléfono móvil a la mínima de cambio-. Ya me resulta complicado asumir que no pase nada por ver a unos hinchas de fútbol insultándose en el previo de un partido -al que asisten los niños, porque, claro, es cosa de hombres- y sí por ver a Belén Esteban dirigiéndose a la Campanario en directo, por muy ofensivo que pueda ser el outfit -y la propia cara- de la colaboradora para el buen gusto universal. Pero si la ley lo considera, aceptémoslo y hagamos algo para adaptar la normativa -que es inamovible cuando se quiere, y tremendamente maleable cuando apetece-. Palabrotas, comportamientos agresivos y conceptos poco acordes con la edad de los niños que puedan estar en casa, de acuerdo -vuelvo a dejar caer el fútbol, por si a alguien se le ha olvidado-. Pero, ¿y la orientación sexual?

La misma excusa que se esgrime para clausurar un espacio televisivo, se utiliza para echar a dos hombres de un establecimiento de comida rápida por darse un beso en público. ‘No pueden besarse delante de niños’, esgrimían los incitantes de la acción. Y lo peor, alguien les hizo caso. Es evidente que debemos proteger a los que no tienen capacidad para hacerlo, pero no convirtamos a los niños en el mecanismo ideal para apartar de nuestra vista lo que a nosotros nos molesta. Ni a los menores les perturba que dos hombres o dos mujeres se den un beso, ni los menores cogen el mando a distancia para ver el último berrinche de Lydia Lozano. Es todo cosa de sus padres y ahí es donde deberíamos actuar. Que no se pueda utilizar la palabra ‘homosexual’ en horario superprotegido, por el bien de los niños, nos retrotrae a esa sociedad de la que venimos huyendo. Y luego aún dirán que con el matrimonio igualitario está todo conseguido. Qué ciego está el que no quiere ver…

Ahora sólo les pido que recapaciten, que dejen atrás sus odios hacia un determinado tipo de programa -todos tenemos nuestras bestias negras- y reflexionen sobre las consecuencias de dejar al arbitrio de unos pocos las reglas que nos afectan a todos. Se empieza sentando un precedente de este tipo y se termina eliminando a los personajes homosexuales de la ficción televisiva, por el bien de los indefensos niños -y de sus ofendidos padres-. Y ya saben que lo que no aparece en televisión, no existe. Ténganlo en cuenta.

En la cabecera, una imagen del proyecto de Damien Moreau. Una fotografía que tampoco pasaría el corte del horario superprotegido, en uno de los blogs, éste, más perniciosos para los más pequeños.

Casualidades de la vida, uno de los referentes de este blog -y que ha pasado por aquí en más de una ocasión-, ha decidido escribir hoy un texto con el mismo tema del que hablábamos aquí. Se trata del Sr. Paco Tomás. Léanle aquí y siempre.

2 comentarios el “No diga ‘homosexual’, ofenderá a sus hijos

  1. srpacotomas
    21/12/2014

    Diga usted que sí. Le aplaudo. Y me gusta coincidir con usted en el tema con el que actualizamos hoy nuestros sendos blogs.

  2. Dani
    01/01/2015

    Totalmente de acuerdo, me ha encantado leer este post

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Esta entrada fue publicada el 21/12/2014 por en Uncategorized.

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