EL HOMBRE CONFUSO

Diario costumbrista de verano

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Hoy todo huele mal. Y no estoy haciendo un símil con la situación política del país, ni con el futuro económico de la mayoría de sus habitantes. No, hablo de la realidad. En verano todo huele mal. La gente, los contenedores, las calles, los coches, los supermercados, la ropa, las toallas, la bolsa de la playa, todo desprende una peste inusitada. No vale con lavar, ni perfumar, el olor continúa, está impregnado y no hay nada que consiga mitigarlo. Simplemente, nos acostumbramos a ello y nos resignamos con un “es que es verano”. Explicación que sirve para casi cualquier cosa, por otra parte. Desde la horrible música que suena en coches y discotecas, hasta las cucarachas rojas que corretean entre los pies desnudos. No pasa nada, es que es verano. Claro, desde mi confusa atalaya, más próxima al invierno perpetuo que al ritmo caribeño, observo anonadado como las exigencias se relajan con la llegada de julio. Con el calor uno puede vestir mal, puede echarse encima lo primero que saca del armario, aunque se trate de unas bermudas roídas o una camiseta desgastada a base de lavados, no pasa nada, es verano. ¿Quiere llevar usted una riñonera? Hágalo. ¿Quiere afeitarse las piernas pero solo de rodilla hacia abajo? Hágalo. ¿Quiere convencerse de que bañarse en la piscina es lo mismo que ducharse? Hágalo, total, es verano.

Ya imagino que muchos no estarán nada de acuerdo con mi visión confusa de las cosas. Que para muchos el verano será sinónimo de vacaciones, viajes, playas, terrazas, ropas ligeras y sensuales movimientos. Y les envidio, la verdad, no saben cómo les envidio. Para mí el verano se resume en calor, apatía, sudor y pereza. Yo trato de combatirlo, proponiéndome metas y proyectos, evadiéndome de estas cuatro paredes virtuales y buscando entretenimientos varios, pero nunca lo consigo. El sudor siempre vuelve. Así que he decidido contarles mis vivencias en forma de diario costumbrista, para que entiendan, o al menos, se hagan una idea, de lo que suponen los meses de pleno sol para una cuerpo tan poco bronceado como el mío. Les contaré, una vez a la semana si la cabeza me da para ello, mis devaneos por la escasa vida social, mis pensamientos agónicos y mis trucos y remedios para sobrevivir al calor. Seré su bloguer del verano, aunque puede que el efecto conseguido sea sembrar la semilla del odio en sus corazones. Solo con que consiga ganar un adepto del Grinch del verano, seré feliz. Mi misión estará cumplida.

Por cierto, me gustaría tener aquí delante a alguno de los estudiosos que hacen las encuestas sobre el sexo y el verano. Entiendo que la falta de ropa, los brazos y piernas al aire, los torsos y los bañadores mojados son sinónimo de lujuria. Hasta ahí llego, pero a ver, me gustaría que viniera a explicarme eso del aumento de la testosterona con el calor. ¿De verdad uno cuando está sudado y acalorado le apetece más follar? ¿Me quiere decir que a cuarenta grados a la sombra, con un sol de justicia y una calmachicha abrasadora uno tiene muchísimas más ganas de entregarse al placer? Denme una casita con piscina, jardín y brisa fresca, y yo me entrego a lo que haga falta. Ahora, aquí delante del ventilador, la cosa cambia… Desde luego, el verano no es para los pobres. Pero no me adelanto, que quedan muchas semanas por delante y no es cuestión de sacar la artillería pesada a la primera de cambio. Por lo pronto les digo que dentro de unos pocos días es mi cumpleaños. ¿Ven la paradoja? Para que luego me pregunten que por qué estoy confuso…

2 comentarios el “Diario costumbrista de verano

  1. Miss Malemort
    15/07/2013

    Y… no puedo estar más de acuerdo. Coincidimos hasta en lo del cumpleaños en breve, no le digo más. Mis cotas de melodrama aún no han alcanzado su punto álgido, y encontrar a el Grinch del Verano, con lo bien que suena, que odia su olor, su densidad, su hastío y cree que no, que en verano no apetece encamarse, mejor meterse en la nevera y no salir hasta octubre, pues qué quiere que le diga, me emociona, me embriaga, me… Pero poco. Que hace demasiado calor como para apasionarse por algo.

  2. Andytop
    15/07/2013

    Confuso, para mí el verano es una mierda, hablando en plata, así que puedes ponerlo a parir todo lo que quieras…qué asco de calor¡¡¡

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Esta entrada fue publicada en 15/07/2013 por en Uncategorized y etiquetada con , .

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