EL HOMBRE CONFUSO

Que las blogueras no me dejen ver el bosque

photo-by-michel-comte-1992

Me sorprende la gente que no para de fotografiarse. Es un fenómeno que no entiendo, aunque lo mismo dirán ellos de este anonimato sin rostro cultivado desde hace más de siete años. Constantemente veo a mi alrededor virtual gente que vive por y para hacerse fotos. No para hacer fotos, sino para hacerse fotos. El matiz es muy importante. Personas que dedican su vida, o al menos una gran parte de ella, a selección modelitos y hacerse fotos de lo más corrientes, para luego compartirlas en sus propias páginas y redes sociales. Me gustaría ser sociólogo o psicólogo para hacer un estudio en profundidad de todo esto, pues no deja de parecerme curiosísimo imaginar a alguien organizando sus propias localizaciones, buscando entre sus amigos y amantes a alguien capaz de disparar bien una cámara, seleccionando sus propios estilismos y luego comentándolos con toda la intensidad del mundo. Después de eso vienen todo tipo de clichés que ya se han convertido en un clásico -ya saben el “hoy he elegido unas botas con tachuelas porque son tendencia“, “llega la primavera y me apetecía ponerme colores cálidos“, “lo combino con un bolso inspiración Chanel que me costó quince euros“-, pero no es ahí donde quiero llegar. No pretendo que las blogueras de moda no me dejen ver el bosque.

Independientemente de si uno tiene ganas de triunfar y llegar a la fama, o lo hace simplemente por diversión y amor propio, el hecho que me perturba es la necesidad de autofotografiarse constantemente. El hacer de tu propia imagen tu obsesión. Entiendo que esto debe pasarle a mucha gente, ya sean actores o modelos, pero en su caso no son ellos los que se fotografían, sino otros profesionales para los que esa imagen vale dinero. ¿Qué mueve a alguien a abrirse un blog con sus propias fotos? ¿o a posar en su propio perfil de Instagram? De entrada solo puedo pensar en autocomplacencia, en leer como los demás alaban tu figura, tu estilo, tu elegancia y tu desparpajo. Una suerte de “nunca había visto una polla tan grande” pero a nivel fotográfico y estético. Y no me entiendan mal, no quiero decir que me parezca extraño que la gente se haga fotos a ellos mismos. Teniendo un iphone en la mano es bien difícil no hacerlo. La diferencia está en la seriedad con que cada uno se toma a sí mismo. No es lo mismo autofotografiarse en la playa en pleno mes de julio, dejando patente que uno está en la playa y los demás no, que pensar que dentro de poco podrá ser portada del Sports Illustrated -revista que puso en el mapa a Judith Mascó y a la que debemos agradecerle tantos momentos maravillosos-.

Yo siempre había pensando que las fotografias que se hace uno mismo las hace para recordar algo en concreto. Un momento especial, un estado de ánimo, la compañía de alguien, algo que nos vuelva a la mente cada vez que volvemos a ver la fotografía. Pero claro, cuando uno toma por cotidiano el fotografiarse cada día con el único propósito de dejar constancia del estilismo fabricado para el momento y los complementos que se han elegido, ahí el sentimentalismo ya no cabe. Tal vez me equivoque, pero yo detrás de todo esto solo veo ansia de reconocimiento. Y no lo digo como algo malo, pues yo podría estar escribiendo esto en un documento que guardaría posteriormente en mi disco duro y no lo hago, vengo aquí, lo digo y luego lo pongo en mis redes sociales, para que todo el mundo vea la de cosas absurdas que escribo y que no le interesan a nadie. Tal vez esto es un poco como lo de hacerse fotografías a uno mismo cada día, pero como yo en lugar de apretar el click me dedico a ponerlo por escrito, pues me llama más la atención lo otro. A ver si al final no vamos a ser tan distintos…

Periódicamente me preguntan que porque no pongo fotografías mías en ningún sitio y a mí me gustaría decirles que si no les parece más extraño estar subiendo fotos de uno mismo todo el rato, como si no se tuvieran ya bastante vistos. En lugar de eso, les digo que no lo hago porque no me apetece, que lo dejo a su imaginación que es todavía más peligroso. Ellos se ríen pero sé que en su interior no me entienden. Cosa que me parece bien, porque yo a ellos tampoco… Y a los que hacen fotos de comida, todavía menos.

9 comentarios el “Que las blogueras no me dejen ver el bosque

  1. Me
    16/06/2013

    Yo soy consumidora de todas las redes sociales que puedas imaginarte.
    Ahora también lo soy de instagram. Quería probarla y como no me apetecía ser una egofoto y tampoco sabía que hacer, empecé un proyecto 365. He hecho fotos de mis ojos, mis piernas, mis pies (que sería instagram sin los pies), etc, pero no pongo mi cara, ni pongo fotos de mi cara posando poniendo morritos, y no pongo mi cara haciendo como que no miro a la cámara, haciendo como que no me estoy dando cuenta de que no me estoy autohaciendo una foto.
    Conozco chicas que se fotografian la cara cada-p-dia. Es siempre la misma cara, pero lo hacen, una y otra vez. No digo que lo mío sea ni mejor ni peor, pero a mi me parece absurdo.
    Después de un tiempo he llegado a la conclusión de que, salvo que seas super famoso (o famoso a medias pero famoso entre el mundo de las egobloggers), las ventajas de fotografiarte la cara son mucho más fuertes que las desventajas. Cuando eres poco conocida o conocida media (con unos 2000 seguidores) la gente “te adora”. No te conocen, no saben nada de ti, pero verán que eres alguien “poderoso” (con más de 500 seguidores) y querrán empezar a ser tus amigos, a saber cómo lo has conseguido, a saber cómo has llegado hasta ahí.
    El nivel de peloteo que hay en las redes sociales de ese tipo con esas fotos es INCREIBLE. No paro de leer cada día “ay que guapa estás” “si es que eres más guapa” “me das un poco de tus ojos?” y mierdas por el estilo. Parece que hable desde la envidia o algo así, pero no, si quisiera eso pondría fotos de mi cara o de “mis looks”, pero no es lo que quiero, porque no necesito que X desconocidas me digan cosas que no sienten en realidad. Tengo a una conocida en instagram que todos los días pone su cara, y sí, es guapa, y qué, ya lo vimos en 32852357 fotos anteriores. Me aburre, me cansa y me parece absurdo.
    Yo en el fondo creo que les gusta la fama, que esperan llegar a alguna parte y que tienen un problema de autoestima que intentan resolver gracias a estas redes sociales, si no no me lo explico..

    • elhombreconfuso
      16/06/2013

      Me, me ha encantado tu comentario. ¡Totalmente de acuerdo en todo!

  2. mmsiquier
    16/06/2013

    Reblogueó esto en Don Temón.

  3. blackgatonegro
    16/06/2013

    Reblogueó esto en blackgatonegro.

  4. Juan Ramón Villanueva
    16/06/2013

    Mmmm… Mmmmm… Pensativo me dejas, Confuso. Veo marea confusa en lo que dices, algo de verdad pero no toda la razón. En el fondo buscamos reconocimiento ya sea de los que nos rodean o de ese mundo virtual extraño en que se ha convertido la Red con tantas plataformas de relación 2.0 Esto que haces y que hago forma parte de lo mismo; quizá no sean más que matices de una misma necesidad. Aunque, desde luego, como bien dices llevado al extremo. Que todo el día dándole al click tampoco debe ser nada bueno… Salvo honradas excepciones, como tú, querido Confuso.

  5. Saricchiella
    17/06/2013

    Supongo que sí, sigue siendo afán de reconocimiento (tanto las autofotos como publicar en un blog con cosas de este estilo, o hacer check-in en Foursquare en los sitios molones a los que vas, o contar lo interesantísima que es tu vida en Facebook). Pero no sé.

    El afán de reconocimiento es algo muy común, siempre ha existido y no parece que se vaya a acabar pronto (como dice Juan Ramón, quizá es una necesidad), pero a mí lo que me parece divertido es ver lo que las personas quieren que el mundo admire de ellas. Creo que es bastante significativo que haya más gente que quiera que la admiren por su cara o por su cuerpo que por, por ejemplo, lo que sabe o lo que piensa. Significativo y triste, vaya.

  6. beatrix
    17/06/2013

    No tengo blog, si lo tuviera te pediría permiso para publicarlo.
    Nuestra sociedad esta enferma de ego, autoestima y mediocridad.

    Me gusta que cualquiera pueda crear un blog, lo que no me gusta es la proliferación de blogs que no aportan nada interesante, con las mismas aburridas fotos, los looks lowcost y plagados de comentarios aduladores, infantiles procedentes de otras blogueras que necesitan retroalimentarse de comentarios del mismo tipo.
    Sorprende que éstos blogs no tengan influencia de las grandes revistas de moda.Nadie parece decirle al novio fotógrafo que se empape del estilo de las fotos de Vogue o que ninguna aprenda a posar como una modelo profesional, despues de tanta foto.

  7. Andytop
    18/06/2013

    Me aburren mucho, muchísimo casi todos estos egos aunque yo tengo que reconocer que también busco reconocimiento pero el del Confuso y algunos grandes de la palabra en el mundo blogueril, mi imágen no me intera tanto.
    Además, tengo casi la certeza de que no pones fotos tuyas porque acabaríasmos rendidos a tus pies y enamoradísimos hasta las trancas, yo te acosaría y esas cosas…con todo mi corazón.

  8. Lori
    19/01/2015

    Yo tampoco los entiendo Hombre Confuso. Prefiero lo que haces tu, tiene mas valor literario.

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Esta entrada fue publicada en 15/06/2013 por en Artículos confusos, Uncategorized y etiquetada con .

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