EL HOMBRE CONFUSO

Fight for this article, bitch

pamela-anderson-1996

Hace unos días, asistí a una disputa vía twitter, que es como mejor se discute, por aquello de la limitación de espacio. Se trataba de una polémica efímera por el contenido, pero eterna por las formas. Les pongo en antecedentes. La edición digital de una revista impresa tuvo la genialidad de publicar un artículo sobre el interés de las mujeres en los hombres peludos -artículo que, por otro lado, podría haber aparecido en este blog y ningún redactor mainstream le hubiera hecho ni el más mínimo caso-. Era un decálogo de motivos, más o menos ingeniosos, que evidenciaban que no todas las mujeres son pretendientas de Mujeres y Hombres y Viceversa y saben apreciar las bondades de un hombre hirsuto. Hasta ahí, bueno, bien. La sorpresa llegó al día siguiente, cuando la edición digital de otra revista, esta vez dirigida al público masculino, publicaba otra artículo sobre las ventajas de ser un hombre peludo. Se trataba de un decálogo, tremendamente parecido al anterior, pero en lugar de consejos típicamente femeninos, añadía chascarrillos típicamente masculinos. El segundo artículo, eso sí, enlazaba con el primero, aunque sin evidenciar que se trataba de un homenaje y/o parodia, sino simplemente dejando caer que había otras revistas que se habían hecho eco antes de esta moda.

Mientras estos dos artículos corrían por internet y todos lo comentábamos alucinados, una aguerrida editora de revista digital decidió dar el primer paso y evidenciar que dos revistas del mismo grupo se había copiado un artículo -ella utilizó la expresión “plagiado”, entendiéndolo, creo yo, como sinónimo de copia, no de reproducción literal del texto-. El autor del segundo artículo, de la versión masculina del asunto, se sintió atacado y decidió calificar de “subnormal” a la editora guerrera, así, como si de un patio de colegio se tratara. La disputa continuó durante unos cuantos tuits, dejando claro que el chascarrillo fácil te genera 9000 followers pero no te enseña a no insultar a quien opina, ni a pedir perdón luego, por muy en desacuerdo que estés. Pero aquí no acaba la cosa. En medio del intercambio twittero, apareció el editor jefe, alertado por el tono de la conversación, para, en un principio, apaciguar a su empleado. El problema fue que esta intención terminó pronto, y cuando la disputa acabó -tres o cuatro tuits a lo sumo, no se crean que fue un careo- ellos continuaron haciendo bromas sobre el asunto durante un larguísimo rato.

¿En serio estamos llegando a esto? Entiendo que en esta época de muchos escritores y muy pocos medios, uno debe pelear por lo suyo, debe insistir, hacerse valer y coger al vuelo las ideas que los demás desperdician, pero entre ser un poco avistado y creerse un lider de masas hay un paso. Debo admitir que me agotan los “ingeniosos tuiteros” y que, inevitablemente, siempre me posiciono en su contra. También debo reconocer que si hablamos de hombres hirsutos, el asunto me toca más que en otras ocasiones y lo sigo con gran interés. Y que estas peleas virtuales animan el timeline tanto como ver a Lydia Lozano llorar por las tardes. Pero lo que no entiendo, a parte de lo de vivir a rebufo de otras publicaciones, es que el responsable de algo entre al trapo, no para defender a sus colaborares, que eso lo comprendería -siempre que tuviera razón, claro-, sino para ir echando leña al fuego e ir alimentando la hoguera, a ver si así, alguien sale quemado. ¿Esa es la imagen que queremos dar de la revista? ¿nuestro target de lectores pensaría lo mismo y por eso actuamos así? ¿no es más lógico explicar bien las cosas y no dejar que la sangre llegue al río? Pero lo peor de todo es que -me pongo la peluca rubia, las gafas de sol y me distorsiono la voz- yo les escribí una vez para colaborar con ellos. Era joven e inexperto, quería dinero y fama, perdónenme. Aún así, tampoco me respondieron nunca. Menos mal.

4 comentarios el “Fight for this article, bitch

  1. Con lo de “aguerrida”, se van a pensar que voy por ahí con el martillo, como Thor… con lo fina que yo soy, que ni le contesté a los insultos ni nada… ¡Bah! Racaille…

    • elhombreconfuso
      29/04/2013

      El martillo justiciero!

  2. ARDE
    29/04/2013

    y ARDE magazine aprovechó la coyuntura para hacer un top de peludos 🙂 http://www.ardemagazine.com/arde/?p=68521

    • ANTONIA MAGAZINE
      30/04/2013

      Queridos Arde Magazine:
      Muy bien. Eso es una “réplica”, que es lo que sospechamos que intentaban, pero no les salió. Es lo que pasa cuando uno anda escaso de recursos y talento… que falla.

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Esta entrada fue publicada en 29/04/2013 por en Artículos confusos, Uncategorized y etiquetada con , , .

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