A veces crees que todo funciona correctamente, que, aún teniendo claro que es imposible tener todo bajo un cierto control, el equilibrio tiende a automantenerse, que todo termina siendo más sencillo de lo que parecía y que, al final, no es tanto el frío como la humedad lo que termina calando. Entonces, algo ocurre, un golpe de viento, un pequeño seísmo, incluso un paso mal dado, y ese todo se desmorona. Y como una attention whore, corres a desahogarte en una red social, de esas que mucha gente ve y a muy poca le interesas, siendo consciente que, en realidad, lo que deberías hacer es cerrarlo todo y descansar.
Sea lo que sea, querido Confuso, toca a la puerta y ésta se abrirá. Con cariño y con todo el gusto. Un abrazo.